Entrevista a Doña Maru Fernández

Hoy entrevistamos a Maru Fernández, Psicóloga Infantil del Colegio Alborán y Orientadora del mismo desde hace ya más de 20 años.

Cercanía, respeto y buen trato con todos.

Hans: 1. Ante todo, ¿Qué tal te encuentras? ¿Qué expectativas tienes de esta entrevista?

Maru: – Me encuentro muy cómoda contigo y me apetece mucho que me hagas la entrevista, ya que te conozco desde hace muchos años, aunque no sé cómo será… (ríe con discreción).

Hans: 2. Bueno, pues ahora sí que empezamos la entrevista, ¿Por qué tomaste el camino de la Psicología?

Maru: Si te soy sincera (dice con serenidad), quise estudiar Medicina en un principio, que era lo que entonces más me gustaba. Para ello accedí a Psicología, ya que entonces te permitían entrar en dicha carrera si tenías el primer curso aprobado de otras carreras, entre las cuales estaba Psicología. Pero cuando cursé el primer año me gustó realmente y de esa forma decidí quedarme. Así es como acabé en Psicología. Y siempre me he alegrado muchísimo.

Hans: 3. ¿Cuál fue tu primer puesto de trabajo? ¿Qué puedes contarnos sobre él?

Maru: Si hablamos de un trabajo relacionado con mi titulación, el primerísimo puesto al que accedí fue una asociación de rehabilitación para alcohólicos. Allí se hacían terapias de grupo. Fue una experiencia dura de la que aprendí mucho. Después, y quizás por ello, me especialicé en niños, empecé a hacer cursos muy interesantes de Psicología Infantil, al igual que un Máster en Orientación para Primaria, Secundaria y Bachillerato. Me encanta trabajar con menores y jóvenes, y “uno de mis fines es llegar a ellos desde el cariño, la diversidad y el respeto”.
Así, empecé a trabajar en una guardería, coordinando la atención psicológica de los niños pequeñitos y esta experiencia me resultó enriquecedora.
También he trabajado en academias y asistiendo a niños en el ámbito privado, hasta que hace 19 años empecé a trabajar en el Colegio Alborán.

Hans: 4. Continuando con todo lo expuesto, ¿cómo se convirtió el colegio Alborán en tu destino final?

Maru: Pues yo conocía el “cole” porque mi hermana pequeña estudiaba aquí cuando el colegio se inauguró, de hecho, la suya fue la Primera Promoción. Ella estaba muy contenta en el colegio y me transmitió su entusiasmo. Es por ello que tuve contacto con el mismo y su entorno, conociendo así a Santiago y a Milagros. De esta forma, con mucha ilusión, realicé las prácticas de fin de carrera en el Departamento de Orientación del Colegio Alborán.

Hans: 5. ¿Y qué nos puedes contar? ¿Cómo es aquí el ambiente?

Maru: Si hay algo que quiero resaltar de este ambiente es en, primer lugar, que al entrar aquí te sientes muy a gusto con el tipo de relación que tenemos con todo el alumnado, desde los más pequeños hasta los mayores. También la relación con los compañeros es en la actualidad muy buena. Aunque todos somos diferentes entre nosotros, trabajamos juntos con sensación de bienestar ayudándonos y apoyándonos en todo.
Además el trato con cargos directivos es magnífico. Se puede debatir siempre desde el respeto y la tolerancia con ellos.
Es, en resumen, el conjunto de todas estas interacciones personales lo que hace de este, un ambiente único. Cercanía, respeto y buen trato con todos los miembros de la escuela, algo que no siempre se encuentra en entornos laborales.
De esta forma no es de extrañar que cada mañana te despiertes con ganas de ir a trabajar, lo cual es muy importante. Algo muy curioso ocurre, por ejemplo, a la vuelta de vacaciones, y es que al volver a tu puesto da la sensación de no haber vuelto al trabajo. No solo somos compañeros, sino que somos amigos que trabajamos todos en la misma dirección.

Hans: 7. ¿Es habitual tu intervención, como psicóloga? ¿Con qué frecuencia?

Maru: Sí, yo participo en las decisiones que me competen, las relacionadas con el alumnado. Y me consta que se cuenta conmigo en la toma de decisiones de cambio metodológico. Ayuda también a organizar el Plan de Acción Tutorial. Siempre se me ha tenido en cuenta y pedido mi opinión, en ese sentido no tengo ninguna queja (dice satisfecha).

Hans: 6. ¿Cómo ha evolucionado el comportamiento general del alumnado a lo largo de los años?

Maru: El comportamiento ha cambiado bastante, porque así lo ha hecho la sociedad. Los estándares se han variado mucho y muy rápido desde que vine aquí, la llegada de las nuevas tecnologías han sido, sin duda (nos cuenta, convencida), un factor de gran influencia. La inmediatez comunicativa, por ejemplo, ha hecho que vosotros, los alumnos, queráis las cosas de inmediato y vuestra manera de aprender siga otro camino y vaya a otro ritmo. Nosotros los profesores, hemos tenido que adaptarnos a ese cambio y a vuestros nuevos intereses. Esto ha llevado a la necesidad absoluta de hacer un cambio metodológico, ya que es lo que el alumno ha demandado. En definitiva sí, existe un alumno diferente al que existía en el pasado y un profesorado diferente, que se adapta a los nuevos tiempos.

Hans: 7. ¿Crees que este cambio tiene una o varias causas concretas?

Maru: Es un tema amplio. Además de las nuevas tecnologías, existen nuevos modelos familiares. La autoridad parental se ha reducido respecto a los hijos. Antes la autoridad del profesorado era incuestionable (dice con rotundidad), pero ahora algunos padres nos cuestionan. Y hablo de la sociedad en general no concretamente de este colegio en el que los padres suelen ser muy colaboradores. Eso es algo contra lo que tenemos que luchar continuamente. El acceso fácil a todo tipo de información hace que todos “sepamos de todo” y nos lleva a ser cuestionados, al igual que nuestra autoridad. Nuestra figura no tiene la transcendencia que solía tener.

Hans: 8. ¿Qué sientes al solucionar los conflictos que surgen?

Maru: Ayudo a los niños en todas las etapas educativas, en todos los aspectos, no solo en su aprendizaje, sino también a nivel personal y social.
Cuando ayudas a resolver un problema, del tipo que sea, la satisfacción es enorme. Ver que un alumno tiene algún tipo de dificultad, y que gracias a tu aportación logra superar un bache, o resolver un conflicto, no tiene precio (dice, conmovida).
Es lo mejor que tiene este trabajo, la satisfacción de aconsejar y de aportar mi ayuda, Me encanta que los niños y jóvenes vean en mí una consejera que les acompaña en muchos momentos.
Además, ayudo y asesoro a las familias sobre las dificultades de aprendizaje y buscamos soluciones. Las familias se implican mucho y esta búsqueda de estrategias y soluciones educativas en equipo es también una tarea apasionante.

Hans 9. Para finalizar y relacionada con todas las preguntas anteriores ¿por qué es tan importante la función de un psicólogo en un centro? ¿Sienta las bases de su futuro?

Maru: Es complicado sentar las bases de su futuro, ya que hay muchos factores que influyen en el proceso educativo, aunque sí que se aporta un granito de arena. En ocasiones, se les puede enseñar algo que influye en sus decisiones, pero no las definen.
El Departamento de Orientación de un centro se trata más bien de una figura mediadora y orientadora de alumnos y profesores. En mi experiencia, trato mucho con profesores y tutores, además de con los alumnos, ya que son ellos los que tienen contacto directo con estos últimos. Les aconsejo y propongo ideas y entre todos las ponemos en práctica, implicando en todo el proceso a las familias.
Ahora está muy presente el tema de la inteligencia emocional: conocer, controlar e identificar nuestras emociones y las de los demás. Es fundamental transmitir esto al alumno, pues le permite encaminar sus emociones, beneficiándose a sí mismo y a las relaciones con los demás. Las emociones han existido siempre, lo que pasa es que ahora se han estudiado y visto como su identificación y control tienen importancia en el correcto desarrollo psicológico de la persona.

La entrevista concluye en un ambiente muy distendido y relajado, en el que entrevistador y entrevistada quedan satisfechos. Uno de ellos comenta que la entrevista ha sido agradable, y el otro lo confirma con un: sin duda.

Por Hans Döhne Gutiérrez